Episodio 37: Sostener la Coherencia entre los Interno y lo Externo - Alineacion Consciente

Nutrir al Mundo

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Episodio 37: Sostener la Coherencia entre los Interno y lo Externo


Sostener la coherencia interna de lo externo

En Unity 35 entramos en la acción de nutrir al mundo. Luego, en Unity 36, corregimos la acción de todo filtro que tengamos. Ahora, en Unity 37 debemos sostener la coherencia interna del cambio y el rumbo que queremos tomar, hasta que sean una condición permanente.

Con lo cual debemos tener muy en cuenta desde qué energía llevamos adelante este rumbo.

En Unity 37 sostendremos en equilibrio las acciones y vibraciones correctas a la hora de la entrega, hasta que sean una acción natural y pasen a formar parte de nosotros en ese cambio que queremos.

Recordemos que desde el lugar donde iniciemos, se dará un tipo de nutrición.

¿Entregamos y soltamos o entregamos y esperamos el retorno de la acción realizada?

Retorno que desequilibra la coherencia interna por estar alineados a una respuesta que sustente nuestra energía..

Contexto actual

Estamos en un momento histórico donde se observa que hay personas sutiles. Se nota su sutileza porque se observa que hacen muy buenos procesos.

También, hay personas que lo cuestionan todo, no salen de ciertos ciclos y no parece haber un avance, porque todo lo tienen que razonar, razonar y razonar. Sin darse cuenta que el sistema de creencias desde el cual razonan puede estar distorsionado.

Veamos cómo es el acto de entrega de aquellas personas cuyo proceso es sutil.

Al entregar, ponen a un lado su sistema o filtro, se vacían para que la energía se dirija hacia lo que el otro necesita. Energía que puede que el otro la tome o no. Todo está sujeto a su momento evolutivo.

Buscan vaciarse de las expectativas de las palabras que emiten, pues el otro entiende a su manera, de otra manera, distorsiona la información, la da vuelta para meterla en su circuito de repetición y no avanzar.

De estas personas que no avanzan hay muchas más en cantidad, que de las personas que sí hacen un proceso de avance evolutivo.

Como cultura, seguimos accionando desde el viejo paradigma, donde lo que se entrega debe tener un retorno.

Pero, si entregamos amor, no podemos esperar el retorno de amor… quizás, a lo mejor si, de igual modo.

¿Por qué debería recibir amor? ¿Qué ley avala esto? Lo que llegue, en caso de que llegue algo, va a depender del otro, del contexto de qué es lo que puede procesar o interpretar de la entrega de amor.

Nuestra cultura está en un grado de inmadurez respecto a la entrega y de cómo funciona la entrega. Se dice lo siguiente: “si soy buena persona, amorosa, pero no sucede lo que tiene que suceder”.

Por lo tanto, ¿desde dónde entregamos? Entregamos desde el resultado y con esto la entrega no se realiza como debe ser.

Entrego…. Suelto y suelto sabiendo que no tengo idea de que es lo que va a volver, si es que vuelve algo.

Todo inicio de acción está condicionado al retorno, tenemos muy arraigado que el otro es hacedor de una sensación que nosotros vamos a tener.

Seguimos con el personaje de ser un buen pastor alemán muy bien entrenado, donde todo truco o prueba está condicionado a qué vamos a recibir un premio.

En el reino animal este paradigma funciona, pero nosotros hemos trascendido esta experiencia animal.

En Unity 37, lo que sea que vuelva, si es que vuelve algo o directamente no vuelve, no es lo que importa, de hecho, no importa.

La acción no es que el otro nos alimenta con su retorno para sentir un mejoramiento emocional, el cual provoca un desequilibrio. Pero, a su vez, si el retorno no se da, nos desequilibra, pues estamos bajo el programa de un buen pastor alemán.

Por ejemplo: le damos una limosna a alguien que pide en la calle, entregamos y no tenemos idea de que es lo que va a hacer con el dinero. Lo cierto es que tampoco debería importar lo que va a hacer con ese dinero. Es solo entregar la limosna y punto. La entrega debe estar sostenida desde el equilibrio interno sobre lo que pasa en el mundo externo. La coherencia interna entre lo interno y lo externo, la brinda el equilibrio interno.

Toda acción tiene una reacción, esto está anclado fuertemente en nuestras creencias. Pero no necesariamente, la reacción tiene que ver con nosotros o es para nosotros o viene como retorno, pues puede ir para cualquier otro lado.

No obstante, nosotros de igual modo estamos esperando este retorno, y si no se da, nos sentimos no escuchados por la divinidad, el contexto o el otro; atrofiando innecesariamente nuestra estima.

Nuestra estima es atrofiada por una ilusión, por algo que no es real, por una idea inmadura que se ha viralizado en la cultura humana.

“Yo hago todo para…”

Puede ser que si, que ocurra un retorno, que la coincidencia de un retorno ocurra. Pero también puede que no ocurra, puede que el retorno en caso de que ocurra esta idea del retorno, llegue en 10 años, o en la siguiente vida, o a su vez en la siguiente y todo esto es si es que hay un retorno.

Recuerda…”Nosotros vinimos a nutrir al mundo”

Un ejemplo de esto es Unity, hay capítulos enteros que van a ser integrados en la vida que viene, o en la que sigue y no en esta vida. Y estoy hablando de que recién van a ser integrados.

Por lo tanto, de haber un retorno al respecto, está aún más lejos de ocurrir. Hemos incorporado la información, sí. Pertenece a nuestro sistema, sí. Pero puede que Unity xx sea activado 5 minutos antes de morir.

Ahora, puede que te preguntes: “¿Si no voy a integrar Unity ahora, para qué hago Unity ahora? Mejor lo hago después.”

La respuesta está anclada en el resultado, queremos tener un retorno, sino la acción parece inválida o parece no adecuada.

La entrega en equilibrio tiene que ver con uno mismo y el equilibrio no tiene que ver con “si te doy una taza de azúcar debo recibir una taza de azúcar o miel o más de una taza”…pues la idea de recibir más de lo que entregue, es aún un menor resultado.

Hacemos una entrega mezquina, te doy con todo mi amor, te doy lo mejor de mi, te doy mi tiempo, puse todo y esto tiene que tener un retorno, pero resulta que la retribución no llega y, con ésta, nuestra entrega cae por no tener un retorno.

Todo esto es parte del viejo paradigma, paradigma que sirvió en su momento, pero ahora se va cayendo porque ya no da respuesta, no da resultado.

La semilla de un nuevo paradigma

Ahora es, Entrego sin saber si:

  • ¿Hay un retorno? No lo sé.
  • ¿Este retorno, es para mi? No lo sé.
  • ¿De qué forma? Tampoco lo sé.
  • ¿Cuándo? No sé, no lo sé, y no lo sé, no tengo la menor idea.

¿A dónde queda la coherencia y el equilibrio? 

La coherencia y el equilibrio es nuestra, es interna. Cada uno de nosotros debe estar equilibrado para entregar y sin pensar: “Te doy tanto, recibo tanto, por lo tanto la balanza está equilibrada entre el otro y nosotros.”

Nuestros esquemas a nivel cultural están alineados a:

“Yo hago tanto, por lo tanto debe retornar tanto”.

Esta es la ecuación simplista que usamos como filtro para racionalizar todo. Entonces, bajo la influencia de esta ecuación, Dios, la divinidad, el universo o la energía, si no me envía algo por mis acciones, es porque “no me quiere”, “no me escucha”, “no me atiende” o porque “lo que use como medio (que en otras épocas pudo ser el sacrificio de un cordero, un hijo, la cosecha, el diezmo), no fue bien recibido por la divinidad y por eso no hay retorno”.

Esta es la idea que tenemos de todas nuestras acciones, accionamos por un retorno.

Nadie pregunta, si la divinidad, si Dios, tuviera esta forma de pensar sobre la entrega: ¿Qué esperaría Dios de nosotros como retorno cuando él nos da?

La balanza siempre tiene que ver con este retorno dado en dar y recibir. Dar y recibir está asociado a tener un retorno. Pero, ¿qué ocurre? Los números no cierran.

¿Por qué si soy una persona tan buena recibo tanta maldad como retorno? Aquí la balanza parece desequilibrada.

¿Qué pasa cuando el equilibrio lo ponemos en nosotros? Soltamos y no pedimos retorno.

¿Por qué tendría que entregar por un retorno? Nuestra respuesta va a estar sujeta por la ecuación que sostenemos: “doy, recibo”.

Si entrego mucho, recibo mucho, pero a pesar de tener esta respuesta grabada en cuerpo y alma, no recibo, no hay retorno y este desbalance nos desequilibra.

Nuestra entrega debe ser en equilibrio interno y no en la balanza externa de “entrego x, recibo x, en partes iguales.”
“Si estamos en equilibrio y coherencia interna, no necesitamos una recompensa que me o nos equilibre”

Pues el equilibrio y coherencia son nuestros. No se si el equilibrio es de la situación, quizás la situación no logre su equilibrio…pero así la situación logre su equilibrio, no significa que vaya a haber un retorno, y a pesar de todo esto, nosotros estamos en equilibrio, pues no estamos atados a una ilusoria recompensa.

Tomemos nuestra historia. Jesús, él era un grande entre los más grandes, entregó una sustancia rara para la época, el amor. Entregó amor y murió azotado, clavado, lanzado y apedreado en una cruz. Si seguimos la ecuación, ¿cuál fue el retorno en esta balanza imaginaria que tenemos los humanos con respecto a Jesús?

La entrega en equilibrio tiene que ver con nosotros, con nuestro equilibrio, y poder sostener la coherencia interna respecto a lo que pase con el contexto o con otro.

La realidad al hacernos cargo es que estamos muy, muy, muy atados a un resultado.

Busquemos de donde hemos sacado esto de estar atados a un resultado, si es a nivel personal o familiar, a nivel del alma, a nivel de la conciencia colectiva.

¿Desde dónde nos vinculamos con el retorno que nos está drenando la energía y, por lo tanto, perdemos nuestro equilibrio y coherencia por tratar de compensar la balanza que tenemos afuera, olvidando que la balanza somos nosotros mismos?

La autocompensación está dada en el equilibrio interno.

Preparación para el Protocolo

Se recomienda hacer cada uno de los protocolo durante 7 días, tres veces al día. Como es un protocolo que amplifica nuestra energía, puedes hacerlo en el momento y horario que elijas.

Recomendaciones:

  1. Para la activación de este protocolo necesitarás un vaso de agua para beber antes, durante y al finalizar el protocolo. El agua impregnada con la energía del protocolo colabora a fijar la nueva frecuencia y el cambio de percepción.
  2. El equipo reproductor debe tener una buena conexión de banda ancha a internet.
  3. Escuchar los protocolos con auriculares.

Acciones:

  • Inicias tomando agua a tu requerimiento.
  • Ponte los auriculares y simplemente repite el protocolo en primera persona y en voz interna. Puede que te duermas al momento de realizar el protocolo, está bien y no hace falta hacer el protocolo nuevamente por haberte dormido.
  • Una vez terminado el protocolo puedes volver a beber agua y seguir con tus actividades.

Si tienes alguna duda, contáctanos por:

Protocolo

Protocolo 37

Segunda Parte


INFORME UNITY

Extra sistema energético

Unity 37 nos trajo tener equilibrio interno al momento de accionar. Este equilibrio es el reconforte de la acción que estamos haciendo y no el resultado. Inclusive, pensando que teniendo resultados positivos es un desequilibrio, como así también un resultado negativo es un desequilibrio.

Las dos acciones son un desequilibrio en sí porque nuestra energía depende del resultado y no de nuestro propio equilibrio.

Unity 37 reflexiona en que si hay objetivos, resultados, pero estos no son los que determinan nuestra vida, sino que lo que determina nuestra vida es nuestro equilibrio o la falta de éste por estar a expensas del mundo.

No es que no va a haber resultados, no existe un mundo sin resultados, toda acción provoca una reacción o una cadena de acciones.

Los seres humanos nos hemos atado a los resultados. Una vez que tenemos un resultado medimos si hacemos o no hacemos, pero en Unity, nos reconfiguramos en un ser humano de alta frecuencia.

Sino para qué activamos nuestro motor energético desde nuestro templo interno en Unity 7, o para qué nos ponemos en equilibrio interno, para qué hemos hecho todo el recorrido que hicimos.

Si vamos a nutrir, nutriremos desde nuestro equilibrio y no como lo hacía el viejo ser humano, un ser adicto y ciegamente dependiente del resultado. De esta manera no se nutre ni el mismo ser humano ni el mundo.

Nuevo pulso energético

Como colaboración a cada paso que damos se habilita un nuevo pulso energético, este pulso activa nuevos circuitos energéticos.

Se ha despertado y sacado del letargo una serie de canales energéticos que no habían sido usados en mucho tiempo.

No estamos hablando de chakras, pero de igual manera corren por nuestro sistema físico, emocional y mental.

Este pulso está ubicado en la zona del chakra cardíaco, muy cerca del timo y mientras pulsa, despierta canales, despierta algo que existe, pero que no estaba funcionando.

Este sistema no estaba dormido por bloqueos o chakras bloqueados, esto que despertó son caminos que existieron siempre y no supimos cómo enviar energía por ese recorrido.

Este circuito siempre estuvo en nuestro sistema, pero no sabíamos enviar energía para que despierte, no lo hacíamos por desconocimiento o porque nunca activamos lo que había que activar.

En Unity 37, al trabajar el equilibrio y el chakra laríngeo se encendió este nuevo sistema energético y empezó a generar energía. Esta energía recorre caminos que estaban, pero que desconocíamos.

Este sistema de energía funciona como un sistema de poleas internas y permite tener energía extra, es como tener una segunda bomba energética que colabora en el sostenimiento de la acción.

Al ocurrir esto en nuestro interior, el ser humano se convierte en una palanca, que con una simple acción mueve algo que antes requería mucho esfuerzo.

El nuevo circuito energético tiene la capacidad de equilibrarnos en el movimiento, equilibrarnos en el momento que estamos haciendo la acción.

Es por desconocimiento de este sistema energético que pusimos foco en hacer esfuerzo y poner como bomba inyectora de energía la obtención de resultados que se dan afuera, pero resulta que esta bomba de energía estaba en nuestro interior.

El nuevo sistema de energía tiene la inteligencia y registro de la memoria celular biológica y energética, a partir de una escaneo regula el flujo de la energía de tal manera que siempre esté equilibrado.

¿Cómo se regula? Absorbe y retira cuando hay exceso y agrega cuando hay escasez, siendo esta regulación un apoyo a la energía que ya el sistema conoce.

No es reemplazo de energía, sino que se suma un nuevo circuito energético en apoyo a todos nuestros sistemas energéticos.

En Vivo! (Primera Parte)

Protocolo

Protocolo 37 – Post Unity

En Vivo! (Segunda Parte)