Episodio 35: ¿Qué Energía Usamos para Nutrir al Mundo? - Alineacion Consciente

Nutrir al Mundo

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Episodio 35: ¿Qué Energía Usamos para Nutrir al Mundo?

Tiempo atrás pasamos por Unity y vimos de qué nos nutrimos, de qué energía nos nutrimos.

En Unity 35 veremos con qué energía estamos nutriendo nuestras relaciones y al mundo en general.

Si bien nos vamos nutriendo, todo esto es un proceso, un ciclo. Este ciclo continúa enfocándonos sobre “qué es lo que nosotros damos”; o sea, desde que energía nutrimos nuestra relaciones.

Hasta el momento, estuvimos centrados sobre aquello que nos nutre a nivel transgeneracional, álmico y conciencia colectiva.

Todo esto fue de afuera hacia adentro. Ahora, toca el turno de adentro hacia afuera.

Cada uno de los que participamos de esta “burbuja Unity” tenemos una nueva estructura de manifestación. Solo con ver todo el recorrido y proceso de transformación por el que hemos pasado en cada Unity, podemos hoy tener la capacidad de transformar y/o crear algo nuevo en el mundo.

Lo que generamos con nuestra energía es lo que vamos creando en la realidad.

Todos tomamos energía, pero también damos o expresamos nuestra energía al mundo. Nuevamente, ¿desde qué energía salimos al mundo?

Seguimos trabajando el observador con el foco en tomar conciencia de lo que estamos emitiendo.

Veamos un ejemplo:

En una situación laboral: ¿Salgo energéticamente desde el sojuzgamiento? ¿Desde la queja o lucha? ¿Sustento? ¿Salgo desde la pasión, amor o alegría?

¿Con qué alimentamos nuestra actividad laboral? ¿Qué le estamos dando de energía a esta actividad?

La respuesta que obtengas es con lo que nutres al mundo y lo creas.

¿Qué le estamos dando al mundo? ¿Tenemos conciencia de qué estamos emitiendo energéticamente?

¿Qué energía estamos proveyendo a nuestra relación con nuestros hijos? ¿Miedo, fracaso, competencia y subsistencia?

¿Desde dónde estamos aportando nuestra energía a cada una de nuestras relaciones con el mundo?

Es en este punto donde debemos poner el foco, en el qué damos… pues ya sabemos que nutrir, nos nutrimos, pero ¿qué damos?

Después de haber pasado por todo un ciclo de equilibrio, con Unity 31, 32, 33 y 34 (donde podemos restablecer el equilibrio); ahora, desde este equilibrio podemos ver qué emitimos, qué proyectamos al mundo, qué ofrecemos energéticamente en todos los aspectos de nuestra vida.

Inclusive… qué le estamos dando a nuestro cuerpo. ¿Le damos degradación, en el sentido que no nos gusta, no lo quiero, quisiera tener otro, no me sirve o está descompuesto y siempre se enferma?

En síntesis, ¿qué es lo que estamos proyectando energéticamente en nuestro mundo interno y en todas las relaciones del mundo externo, con la vida misma?

Momento de entrar en acción

Este observador que venimos construyendo ahora sale a proyectarse. 

En este ciclo 8 vamos a ver el trabajo que venimos haciendo. Veremos en qué medida nos dio o no nos dio el resultado previsto

Esto del “resultado”, está alineado a con qué nivel energético salimos al mundo a relacionarnos y resolvemos situaciones. 

Será que las resolvemos desde el fastidio, enojo…O desde la templanza de un observador que dice: ¿Qué es lo que hay que resolver hoy? ¿Con qué cuento para resolverlo? ¿Cómo lo hago? ¿Cómo salgo desde mis pensamientos, emociones y acciones al mundo?

O, quizás, salimos de un niño herido que dice: ¿por qué siempre me pasa o me toca lo mismo? 

Realizaremos un mapeo de cuál es nuestro rastro energético en el mundo; pues, hemos dejado huellas energéticas en todas y cada una de nuestras relaciones y podemos identificar cada una de estas huellas en cada una de nuestras acciones, en cada uno de nuestros pensamientos, en cada una de las relaciones que tenemos. 

“Podemos ver en este momento hasta donde hemos llegado y preguntarnos: ¿qué legado dejo hoy al mundo?” 

Al establecer el rastro energético que hemos dejado, podemos ver qué es lo que dejamos al mundo, desde nuestras acciones, pensamientos y emociones.

Podemos también tener proyectos

  • ¿Cómo es que vamos haciendo el camino de lo que queremos construir, lo que queremos lograr? 
  • ¿Cómo nutro el proyecto que quiero? 
  • ¿Cómo nutro una nueva pareja, o sea, conocer a alguien? O a la pareja que tenemos…¿Cómo la nutro?
  • ¿Cómo nutro el proyecto de tener hijos?
  • ¿Cómo nutro tener salud?
  • ¿Con qué energía nutro el hacer deporte o ejercicios diarios? 
  • Cambiar de trabajo, ¿cómo nutro el nuevo trabajo?
  • ¿Cómo nutrimos la relación con nuestros padres, hermanos, vecinos, vecinos?
  • ¿Con qué nutrimos cada uno de nuestros proyectos y qué pasos damos para conseguir entregar un legado nutritivo?

Un paso más

Podemos estar en equilibrio y ser esta, al mismo tiempo, la base energética con la que observamos el mundo. Pero, no necesariamente, estar en equilibrio nos permite nutrir situaciones o relaciones con la energía que la situación o relación necesita.

Está muy bien estar en equilibrio, pero esta energía de equilibrio: ¿es lo que necesita la situación o relación?

Estar en equilibrio es un estado óptimo que un ser humano puede experimentar y desde este equilibrio, ahora damos un paso más.

Hemos estado todo este tiempo trabajando en nosotros, en lo que cada uno es, de lo que experimentamos, recibimos y entendemos que es el entorno. Ahora, damos un paso más y este paso es actuar.

Es hora de salir al mundo tomando en cuenta de qué formas salimos. Para salir al mundo, el equilibrio es una condición y, a esta condición, se le va a sumar la interpretación dada en la intuición sino sabemos usar el pulso.

En caso de que sí sepamos usar el pulso, verificaremos el nivel calibrado de la frecuencia que necesita la situación. Con esto tomamos conciencia que cada situación requiere un “Plan Energético de Acción”.

Desde el equilibrio en que nos encontramos podemos ajustar qué plan energético de acción podemos implementar, sabiendo que al hacer esto nos alineamos como colaboradores de la evolución que estamos buscando anclar, a partir de nuestras experiencias.

Todo esto nos pone en acción externa, y sin dejar de trabajar en nosotros, porque esto va a ser una constante hasta que nos retiremos de este cuerpo, pues siempre hay una nueva actualización que hacer y avanzar. Lo que ocurre además de este trabajo interno, es que se suma que nos ponemos en “Modo Colaborativos”.

Desde nuestra sabiduría interna, desde la luz de información que somos, nos preguntamos: ¿qué energía necesita la situación o relación?

La respuesta no debe ser para bloquear la energía o para resolver en ese momento, sino para dejar que la energía vaya actuando y vaya encontrando el camino de la resolución, o dejar que ocurra el mejor modo energético en el mundo externo.

Podremos empezar (y esto debe quedar claro, es un comienzo), a interactuar con lo externo de una forma más luminosa. ¿Por qué es esto así? Porque estamos poniendo la conciencia, la energía, la vibración.

En todo este tiempo, hemos puesto la conciencia para entendernos, para desentramarnos y sanar. Ahora, toca dar un paso más y todo lo que hemos adquirido en conciencia lo proyectamos hacia afuera, lo impregnamos, nutrimos.

Al mismo tiempo, conseguir o establecer cuál es la energía que la situación necesita también nos posibilita dejar ir el control.

No diremos: a esto le hace falta esto o aquello, no es la tarea de Unity, y en específico de Unity 35. La tarea es estar en contacto energético y permitir que la situación nos diga qué es lo que hace falta, es tener la percepción abierta para escuchar lo que necesita la situación y no determinarlo desde lo que nosotros creemos, pensamos o sentimos.

Al estar más elevados de energía, porque estamos en equilibrio, podemos dejar que la situación se nutra de lo que se necesita.

Esta indicación es todo un camino a recorrer y desarrollar, por esto mismo se habla de un comienzo.

Veamos un ejemplo: (Practicar diariamente)

¿Qué necesita esta planta en este momento? Si no sabemos cómo cuidar una planta podemos llegar a querer adivinar, buscamos un tutorial y vamos viendo si necesita más sol o sombra, más o menos nutrientes, más o menos agua, vamos adivinando y, puede que en el tránsito de nuestras adivinanzas, la planta simplemente muera.

La nueva acción es dejar que la planta nos indique que necesita, para esto es necesario conectar y preguntar qué le hace falta. Esto es todo un camino nuevo a recorrer, es mucho más fácil y simple hacer esta acción.

Quizás al principio puede ser complejo tener este modo de operar, pero con la práctica se logra hacer de este tipo de escucha algo prevalente y natural.

El mecanismo es simple, preguntamos: ¿qué hace falta? Recibimos y empezamos a nutrir con lo que en verdad la situación, relación o el mundo va necesitando y no lo que nosotros creemos o imaginamos o deseamos que hace falta.

Otro ejemplo:

En una discusión, ¿qué hace falta? Por lo general, las personas responden, Amor, pero lo que puede llegar a indicar es que esta situación requiere de sinceridad, honestidad, integridad o verdad, energías que son diferentes en su vibración que el amor.

Consideraciones a tener en cuenta en la práctica

Vaciarnos: No se puede escuchar o comprender lo que el entorno, situación o relación necesita sino nos vaciamos, pues lo vamos a leer desde los conceptos, creencias, dogmas y afiliaciones que tengamos.

(Tener presente hacer Unity 19 para establecer el vacío como espacio para la creación)

Escuchar: Esto es igual a ser un intérprete de otro idioma. Desde este rol de intérprete, estamos siendo un nexo. Un intérprete es un nexo que va decodificando el lenguaje y comunica lo que escucha. En este caso, escuchamos la conciencia, decodificamos, comunicamos e impregnamos lo mismo que escuchamos y no otra cosa.

La posibilidad de ser intérprete hace que pueda escuchar a un científico de energía nuclear, no necesariamente sabremos de energía nuclear, pero de igual manera decodificamos la información y la comunicamos. Esto mismo, lo vamos a hacer con la conciencia, con la energía.

Es justamente por esto que primero nos vaciamos, es para comprender que somos un canal traductor y que podemos comunicar algo que nunca hemos hablado o estudiado. 

Esto desintegra toda estructura de cómo fuimos o somos educados, pues estar en modo traductor trasciende la educación formal que tenemos. 

Además, algo muy beneficioso que ocurre con este rol de intérprete, es que se evita la soberbia espiritual en el sentido de que “soy yo, yo y solo yo” el que hace que algo sea u ocurra.

Servicio: Nutrir de lo que el exterior necesita y no de lo que nosotros tenemos para dar, o lo que creemos que hay que dar.

Podemos empezar el camino de soltar esto de creer que sabemos lo que el otro necesita o le hace falta, y entregar lo que el otro en verdad necesita que, puede ser similar, igual o muy distinto a lo que nosotros creemos que es necesario.

Intuir científicamente: Es sentir el pulso de la frecuencia correcta.

Estamos dentro de la gran trama de la consciencia, que está compuesta por cientos de miles de millones de hilos. Cada frecuencia es un hilo, en un momento estamos experimentando un hilo en específico y esto no indica que todo el tejido de la gran trama universal vibre con este hilo en el que estamos. 

Podemos estar en un hilo en calibración 30.000 en un momento de un aspecto determinado, y en otro lado de este tejido podemos estar en calibración 250 en un determinado aspecto de vida.

La encarnación en sí es el tejido y cada uno de estos hilos es una frecuencia, y como todo tejido, también puede romperse por la amplitud del rango energético. Si no estamos entrenados en soportar esta amplitud vibracional, si, nuestro tejido puede romperse.

Una pequeña reflexión (muy importante)

Cuando conectamos con una alta frecuencia, ejemplo, calibración 60.000, como así también la calibración 700 0 1000, nuestra mente lleva a que estamos en presencia de un iluminado, o que nosotros entramos en iluminación.

El iluminado es una creación humana, no existe en el plano de la conciencia la fantasía del iluminado, no existe el iluminado como el humano cree que es un iluminado.

Desde ya, y por supuesto que hay personas que pueden moverse en la gama de distintas frecuencias, donde en un momento pueden estar calibrando en 30.000 por estar trabajando en traer un nuevo paradigma al mundo, pero esto no quiere decir que al momento de almorzar 2 horas después de esta conexión en 30.000, vaya a almorzar en cal. 30.000, lo hará en una frecuencia coherente a esa acción, por ejemplo en calibración 540 de alegría.

Entonces, las frecuencias son estos hilos de un tejido, el tejido es la trama que vamos haciendo en nuestra vida, este tejido por lo tanto está compuesto de un montón de frecuencias.

“La fantasía que tiene el ser humano de lo que es un iluminado es solo una fantasía.”

Podemos tocar una frecuencia, pero esto no quiere decir que vamos a existir a partir de esta frecuencia, esto en lo literal y en la práctica es imposible de hacer. Si llegamos a una alta frecuencia en un aspecto, puede deberse al recorrido que se hizo en esta u otras experiencias de vida que, evolutivamente, nos permiten tocar esa frecuencia para tal aspecto de nuestra vida. Pero en otros aspectos, puede que no estemos tan desarrollados debido al poco recorrido que hemos hecho en esos otros aspectos.

“Dejemos ir la fantasía de lo que creemos que es un Iluminado.”

Ahora, podemos traer un concepto poco visto y practicado, de aquel que experimenta la conciencia de punto de iluminación. Este “iluminado” está en modo servicio, entregando justo la energía que nutre en verdad al mundo, y no lo que le parece que va a nutrir al mundo, pues esto se llama soberbia. De seguir este camino, nos convertimos en el salvador del otro y al hacer esto invalidamos la experiencia del otro.

Guia: Auto observación para ver si podemos ir más allá del discurso

Estaremos atentos a la auto-observación de cómo actuamos en distintas situaciones o relaciones:

  1. Expectativas
  2. Respeto en función del otro y nosotros
  3. ¿Estamos en condiciones de vaciarnos?
  4. ¿Permitimos que la luz-energía (información) se exprese en una situación o relación en lo que en verdad necesita, estar en servicio? 

En esto radica el fundamento del servicio, servicio no significa “yo te voy a salvar”. 

Servicio es que permitimos que el otro obtenga lo que en verdad necesita. 

Esto muchas veces, muchas, más de las que te puedes imaginar, significa soltar y dejar, o respetar la experiencia que todo otro está realizando.

Observar cómo nutrimos desde nuestras creencias o de lo que nos parece, ver si estamos parados en el discurso de: 

“Lo que tienes que hacer es…”

Ver si estamos parados en el lugar en donde nos dicen: “Decime, ¿Qué hago?”

Puede ser que sí, que lo que decimos es lo que necesita el otro, pero también puede ser el camino incorrecto para el otro.

Preparación para el Protocolo

Se recomienda hacer cada uno de los protocolo durante 7 días, tres veces al día. Como es un protocolo que amplifica nuestra energía, puedes hacerlo en el momento y horario que elijas.

Recomendaciones:

  1. Para la activación de este protocolo necesitarás un vaso de agua para beber antes, durante y al finalizar el protocolo. El agua impregnada con la energía del protocolo colabora a fijar la nueva frecuencia y el cambio de percepción.
  2. El equipo reproductor debe tener una buena conexión de banda ancha a internet.
  3. Escuchar los protocolos con auriculares.

Acciones:

  • Inicias tomando agua a tu requerimiento.
  • Ponte los auriculares y simplemente repite el protocolo en primera persona y en voz interna. Puede que te duermas al momento de realizar el protocolo, está bien y no hace falta hacer el protocolo nuevamente por haberte dormido.
  • Una vez terminado el protocolo puedes volver a beber agua y seguir con tus actividades.

Si tienes alguna duda, contáctanos por:

Protocolo

Protocolo 35

Segunda Parte


INFORME UNITY

Emisores de Luz

Con Unity 35 se ancló la responsabilidad de ser un reflector de la energía que se necesita en alta frecuencia.
De forma general, en todo este tiempo, al trabajar en uno mismo, en los procesos, en sanaciones, limpiar profundamente, lo que hicimos es estar consumiendo energía. Ahora llegó el momento de emitir energía que colabore con el cambio.

Este nuevo rol o estado, el de ser reflectores, es posicionarnos desde la frecuencia que se necesite y empezar a ser un reflector de energía de alta frecuencia…Y con ello, hacernos responsables.

Esto es un cambio en sí mismo, pues generalmente nos estábamos haciendo responsables de nosotros. Está bien ser solo responsable de nosotros, de nuestros procesos internos, de nuestros avances, de nuestras creaciones. De todo nos hemos hecho responsables dentro de este proceso de Unity, de este autoconocimiento de hacernos cargo de nosotros y de todo lo que estábamos haciendo.

Con esto “NO” es que nos vamos a hacer cargo de todo otro, no debe entenderse distorsionadamente, no nos hacemos cargo ni responsables del otro, pero sí responsables de lo que emitimos.

Esto que emitimos siempre va a tener un impacto, no escapamos de esta ecuación acción-reacción, ya que es una ley: toda acción genera una reacción, es inevitable.

Entonces, salir a cualquier situación de la vida cotidiana, comprendiendo lo que se necesita y nutrir, es nuestro aporte en coherencia con la nueva frecuencia que pretendemos ser y sostener.

Durante todo este tiempo hemos visto en Unity como nos impactan a nosotros las relaciones, la vida diaria, nuestras elecciones, nuestras conductas.Y también, desde dónde hacemos, cómo hacemos, todo esto ha sido un buen camino de introspección.

Ahora, lo que se ancla es que emitimos luz, energía, conciencia hacia las relaciones y hacia lo cotidiano, sabiendo desde que frecuencia lo hacemos o desde dónde lo hacemos.

Además, entramos en un rol de ponernos a disposición y decir: ¿Qué se necesita? ¿Puedo entregar desde el canal que Soy la energía que se necesita?

Otro punto, es que ahora entendemos el vacío y volvemos a trabajar desde el vacío. Nos vaciamos para “no manipular” la energía, pues es una costumbre humana muy arraigada la de ejercer control.

El consejo sin ser canal de: “lo que te hace falta es” o “lo que tenes que hacer es”.

“Vaciarnos nos pone en contacto con la energía que estaría siendo necesaria.”
La acción de vaciarnos nos pone en predisposición de lo que se necesita, no somos productores de lo que el otro necesita, sino que simplemente emitimos energía desde lo que se necesita.
Vaciarnos diluye el ego espiritual de decir: Yo te doy lo que necesitas. No, no va más esto de ser un hacedor de otro, no va más invalidar a otro.

Todo esto es un reconfiguración de lo que es servir, no es te doy lo que “Yo” creo que te hace falta, sino que preguntamos qué hace falta y aportamos la energía necesaria, que es importante para empezar a manifestar el cambio que esta era requiere.

Hoy nos convertimos en un reflector, ya nos capacitamos en este camino interior, en esta búsqueda de nosotros mismos, en redescubrirnos y moldearnos a nosotros mismos.

A partir de ahora, toca poner manos a la obra y salir al mundo desde la conciencia que hemos conseguido.

Estamos en condiciones de alumbrar al mundo, saliendo con la pregunta ¿Qué energía se necesita? Con esto, se pone en marcha todo lo que hemos adquirido por nuestro trabajo interno.

¿Qué se necesita? Y aceptar esto que se necesita, vaciarnos y no esperar el resultado. Por el vacío, dejamos ir el control del resultado que nosotros queremos. Para esto es que nos vaciamos, para dejar atrás la estructura de solo “sí o sí” el resultado que yo quiero.

Veamos un ejemplo:

Yo quiero a esta persona y quiero que se sane, pero la energía que se manifiesta es para que se retire de este mundo.

Yo quiero que mi hijo o hija no se divorcie, por sus hijos, por ellos, por mí. Pero la energía que se presenta indica que el ciclo del matrimonio se acabó y de retener el matrimonio o sostenerlo, porque nosotros queremos, hace que las cosas empeoren. Pues la energía indica que el camino va por otro lado y de otra forma.

Una creencia arraigada es la fantasía infantil de que cuando se trabaja con energía o toda tecnología espiritual, todo tiene que salir bien, todo tiene que ser hermoso y flotando de amor.

Esto es una gran fantasía de un mundo mágico de colores (presentación de viejos programas de Walt Disney).

Este pensamiento es una gran fantasía de personas que aún no terminan de crecer, si bien tampoco es lo opuesto, pues la vida no es una batalla. Lo que sí hace falta es soltar el control de que todo vaya bien si o si.

No sabemos el resultado, estamos experimentando, y si no nos gusta el resultado que se dió, vemos que corregimos.

“Respeto, miremos de respetar el proceso que todo otro está haciendo, si el otro se tiene que retirar, se retira. Si el otro tiene que pasar por un momento difícil, es lo que toca que viva esa persona o situación. Dejemos de controlar la energía para torcer la experiencia del otro y que sea la que a nosotros nos parece.”
Como reflectores de luz, se entrega lo que corresponde o pida la situación que, no siempre o quizás casi nunca, va a coincidir con lo que nosotros queremos poner en la situación. Todo esto se hace desde la responsabilidad de ser un reflector de luz.


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