Episodio 34: Equilibrio de la Divinidad que Yo Soy - Alineacion Consciente

Activar el Equilibrio

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Episodio 34: Equilibrio de la Divinidad que Yo Soy

Lo que drena nuestra energía y nos desequilibra

Cuando el ser humano conecta con el plan de vida, con la elección que hizo el Ser de hacer un tipo de experiencia, cuando vemos los acuerdos con otras almas, cuando vemos la selección de la experiencia que estamos realizando, ante la presencia de todo esto solemos decir:

Aclaración: lo siguiente está expresado de forma muy amable. En la vida real estas expresiones están muy lejos de ser amables.

A quien corresponda:

  • ¿En qué estabas pensando a la hora de elegir esta experiencia?
  • ¿No tenias otra cosa que hacer en vez de enviarme a mi a nacer aquí?
  • ¿Por qué debo vivir este calvario y tú allí en las exquisitas alturas?
  • ¿Por qué me castigas?

Firma: Yo, el pobre miserable de aquí abajo.

Estamos en desarmonía y desequilibrio, donde muchas veces culpamos. En esto radica nuestra humanidad hoy, a esto que todavía no terminamos de integrar, esto que es nuestra alma, el Ser, el Puro, nuestra Luz en esta experiencia humana. 

Creemos que él o ella, el alma, Dios o lo que sea en que creamos, es un “titiritero” que mueve nuestros hilos y esto nos tiene muy enojados. 

Este martilleo interno basado en el enojo, crítica, los “me falta”, y los “porqué me pasa esto y no esto otro”, nos lleva a que nada de lo que hagamos sirva de algo, es más, nada sirve de nada. Estamos en un fatal desequilibrio.

Es necesario activar el equilibrio dinámico, porque todo ese enojo, ira y cuestionamiento, que no solamente lo tenemos para las cosas o situaciones que pasan en lo cotidiano, sino que también lo tenemos para lo que nosotros creemos que la divinidad debería hacer de lo que nosotros creemos que debería suceder. 

<< Y es este enojo, ira, depresión y tristeza, este sentirnos abandonados a la nada, lo que drena nuestra energía y nos desequilibra >>

¿Quién soy?

En primer lugar, el desequilibrio ocurre por el propio olvido de que Soy Dios…Todos somos Dios. Esto quiere decir que todos conformamos y formamos parte de la Divinidad. 

Soy Dios o todos somos Dios, más que una experiencia en sí, han sido discursos dichos de forma racional, una y otra vez. Palabras que decimos repetidamente para ver si en algún momento llegamos al entendimiento de esto de Ser Uno, ser individual y al mismo tiempo ser parte de todo

Dentro de nuestra individualidad también está nuestro todo y este todo es divinidad, conciencia, que se divide y se expresa de distintas maneras

Entre una de esas maneras, de este pequeño punto de luz, soy yo de cientos de miles de millones, de miles a su vez de millones de formas de existir. 

Al ser humano le cuesta mucho conectar con esta vastedad, conectar con la conciencia. Por falta de conexión, se produce el desequilibrio y, también, se produce el sentimiento de soledad: “estoy solo, Dios no me quiere, Dios me abandonó, no sé dónde está Dios, le hablo, pero no sé si me escucha… ¿Escucha?”

Esto genera desequilibrio y genera desconexión. 

Ante el silencio a nuestros pedidos y plegarias, ante nuestra desconexión, nosotros generamos información. Lo hicimos al punto de tener excesos de pensamientos dados en querer controlar que la divinidad haga lo que nosotros queremos, de la forma que nosotros queremos y como específicamente lo queremos. 

Si esto se cumple significa que estamos conectados, nos sentimos bien, hay paz, amor, bienaventuranza. Cuando no hay cumplimiento de nuestros requerimientos, nos produce enojo, hacemos berrinches y entramos en un sentimiento de abandono porque sentimos que Dios no nos quiere, nos cuestionamos porque nos hace esto. Esto es controlar.  

Las líneas de trabajo interno en este momento proponen estar alineados a resolver lo que “Yo Quiero” y no a restablecer el “Yo Soy”… Dios. 

En este momento, no se potencia el “Yo Soy”, sino que se potencia el “Yo Quiero”. 

Todo Gurú, Maestro, Mentror, Líder que posibilite obtener lo que “Yo Quiero” lo consideramos un genio, gurú, maestro o líder. Si no cumple con satisfacer lo que yo quiero, por enseñar el “Yo Soy”… “Dios, estos no son guías apropiados”. 

Si Dios hace lo que yo quiero es Dios, sino lo hace, no lo es.

Equilibrar todo esto es importante en este tiempo, pues nos permite conectarnos internamente con nosotros mismos. Cuando estamos conectados a esta divinidad, a esta amorosidad, es este estado el que abre las puertas de lo impensado por nosotros. 

Pero, como solemos estar en un estado de niños caprichosos de querer un juguete en específico de color anaranjado, si este juguete en particular no está, empezamos a patalear. 

Desde este estado y, por la frecuencia que tenemos, no podemos ver que tenemos ante nosotros 5000 opciones disponibles, no podemos ver tampoco que está llegando el regalo menos pensado, o que no habíamos registrado que tal vez podríamos tener algo diferente para nosotros. 

Al conseguir un equilibrio de nuestros estados berrinches y pasar a un estado amoroso se abren las puertas a lo no imaginado por nuestra mente. 

No obstante, si por la mente divina, tenemos respuestas impensadas, tenemos soluciones impensadas, hay creatividad. 

¿Por qué se abre todo esto? Al estar en equilibrio, la vastedad de lo que “Yo Soy” se puede poner en marcha.

“En conexión con la vastedad, con este todo, los recursos se amplifican.”

Por esto mismo, es importante restablecer el equilibrio, pues es restablecer la divinidad que somos. Si logramos restablecer este equilibrio, los límites que nosotros mismos pusimos, pueden desaparecer. 

Hay un tema, que para el ser humano es un verdadero tema: hay que saber soltar el capricho mental que tenemos. Hay 5000 caminos abiertos, pero en ninguno de esos caminos está el juguete anaranjado que “Yo Quiero”. Ante esto, ¿qué hacemos? Nos tiramos al suelo y hacemos un berrinche. 

En caso de que decidamos ir por esta vía del berrinche, lo que ocurre es que se cierran las puertas a nuevos caminos, nuevas posibilidades que están justo en frente nuestro.

“Debemos trabajar en estar preparados y poder tomar, transitar y permitirnos la vastedad de posibilidades.”

Otro tema, que debemos tomar conciencia, es que hemos olvidado que venimos a experimentar. Hemos olvidado que experimentar es clave. 

Podemos tomar cualquier experiencia como propia si soltamos la mente, ya que está entrenada para hacer mundos pequeños. Si bien es maravillosa por tener la capacidad de entendimiento y conocimiento, ella necesita trabajar, nosotros la hemos entrenado así, desde lo conocido y lo seguro, lo desconocido genera miedo, precaución, temor, y decimos: ¿Qué nos va a pasar? ¿Qué va a suceder? ¿Cómo va a ser la experiencia? ¿Qué voy a obtener en la experiencia? 

Si no tenemos una respuesta que cumpla con lo que conocemos y es seguro, decimos no, cerramos puertas. 

¿Por qué hacemos esto? Porque no podemos soltar el control desde lo mental. En este sentido, es aconsejable tener la actitud y sentimiento de un explorador

El explorador no sabe qué es lo que va a pasar, pues explora zonas desconocidas, no explora zonas conocidas y, sin saber que puede llegar a pasar, igual explora. 

Todos, en distintos ámbitos, venimos a explorar esta experiencia y, cuando conseguimos el equilibrio de la divinidad que somos, se amplían los caminos, las posibilidades de experiencias

Si alguna vez tomamos una o más de una de estas posibilidades, se iría el aburrimiento de esta vida, se iría la canción repetitiva que se activa una y otra vez. 

Esto de aburrirse o repetir un patrón se da porque tomamos el mismo tipo de experiencia una y otra vez. Hacemos esto porque creemos que no hay nada más y buscamos todo el tiempo en reparar, o que la experiencia que elegimos funcione, tenga un resultado óptimo para nosotros. 

A veces es solo soltar y decir que la experiencia llegó hasta un punto. Con esto, podemos avanzar hacia otra experiencia, a esto hemos venido.

Nuevamente, todo el tiempo queremos recomponer nuestras relaciones interpersonales. Se quiere trabajar la pareja, pero no queremos perder la que tenemos, queremos que el otro sea lo que nosotros queremos o que no cambie lo que a nosotros nos gusta…sin darnos cuenta que al hacer esta acción estamos limitando al otro y limitandonos en el mundo pequeño de la mente humana. 

Es necesario entender que ser tan específico con lo que queremos limita los caminos, no los abre, limita. 

A lo mejor hay mucho más, pero como estamos con el “pequeño juguete de color anaranjado”, porque estamos anclados con el “Yo Quiero este juguete anaranjado”, anclados en que tiene que suceder “este juguete anaranjado”, todo esto tan especifico implica una limitación mental que no es más que desequilibrio. 

“Equilibrar es abrirnos y es entender que el metro cuadrado de mi mente fue armada por mí. Es momento de ampliar y ver que hay más allá del metro cuadrado… vastedad.”

¿Qué hacemos ante la vastedad?

Generalmente, y más allá de ser caprichosos o cerrados, estamos acostumbrados a hacer elecciones. 

Si siendo cerrados hacemos elecciones, ante la vastedad: ¿cómo se elige? Ante nosotros tenemos todas las puertas abiertas, la respuesta es: no importa por cuál puerta entrar, da igual, cualquier experiencia que tomemos o por cualquiera que iniciemos es lo mismo…

No hay nada mejor o peor entendido desde el punto de vista de la experiencia del alma, da igual, pues así también han sido todas las otras elecciones que el alma a hecho. 

Que si fuimos hombre, que si fuimos mujer, pobre, rico, esclavo, esclavizadores, adictos, puritanos, famosos o corruptos, para el alma todo es experiencia. 

Esto mismo aplica desde el plano humano. La tendencia de las elecciones está dada en la calidad de vida que vamos a tener al hacer la experiencia y decimos “calidad de vida” en relación a desde qué lugar energético vamos a hacer la experiencia.

Nuestro plan como existencia contempla un cuadrante de 1 a 1.000.000 por 1 a 1.000.000. Siguiendo el mapa Atlas de la Conciencia calibración 1 – 1.000.000. 

Todo esto contempla lo que está disponible y, al mismo tiempo, cada uno de nosotros es esta vastedad. Ante esto: ¿cuál es la puerta, que en la experiencia, sostiene mi calidad de vida? 

Debemos entender que la elección está definida por la vibración que tenemos, no vamos a poder tomar una experiencia mayor a la vibración que tenemos. Dentro de las infinitas posibilidades que se abren, las elecciones van a estar en el rango de vibración que tenemos. 

“Lo bueno de todo esto es que si logramos equilibrar la Divinidad que Yo Soy, la posibilidad de experiencias enriquecedoras de alta vibración van a ser muchas.”

Ya venimos equilibrando nuestro propio sistema o el sistema más cercano a nosotros, la individualidad biológica y todo lo que la nutre en Unity 31. Equilibramos la relación con todo otro sistema, el cual sabemos es parte de la vastedad en Unity 32. Equilibramos nuestra relación con la conciencia colectiva, dimos un paso más y ampliamos la posibilidad de ver más puertas en Unity 33. 

Ahora, equilibramos la vastedad, este equilibrio nos permite tener otros potencializadores. Cada potencializador es una puerta, es un norte. 

Tenemos distintos nortes, pero: ¿A este norte, en nuestro tránsito de la experiencia, lo vivimos equilibradamente? ¿O lo vivimos desequilibradamente?

Poder equilibrar nos permite poder tomar experiencias en una mayor frecuencia. Ahora bien, si estamos en desequilibrio, este estado no nos permite tomar experiencias de alta frecuencia. Lo que ocurre aquí es que seguimos haciendo más de lo mismo …aburrimiento.

Preparación para el Protocolo

Se recomienda hacer cada uno de los protocolo durante 7 días, tres veces al día. Como es un protocolo que amplifica nuestra energía, puedes hacerlo en el momento y horario que elijas.

Recomendaciones:

  1. Para la activación de este protocolo necesitarás un vaso de agua para beber antes, durante y al finalizar el protocolo. El agua impregnada con la energía del protocolo colabora a fijar la nueva frecuencia y el cambio de percepción.
  2. El equipo reproductor debe tener una buena conexión de banda ancha a internet.
  3. Escuchar los protocolos con auriculares.

Acciones:

  • Inicias tomando agua a tu requerimiento.
  • Ponte los auriculares y simplemente repite el protocolo en primera persona y en voz interna. Puede que te duermas al momento de realizar el protocolo, está bien y no hace falta hacer el protocolo nuevamente por haberte dormido.
  • Una vez terminado el protocolo puedes volver a beber agua y seguir con tus actividades.

Si tienes alguna duda, contáctanos por:

Protocolo

Protocolo 34 – Primera Parte

Segunda Parte

Protocolo

Protocolo 34 – Segunda Parte

Tercera Parte


INFORME UNITY

El siguiente nivel de equilibrio

Desprogramar la polarización

Entramos en otra vibración de equilibrio, el siguiente nivel de equilibrio. El mismo trae un nuevo contexto mental y donde ya no hay polarización en este nivel de vida. Unity 34 trabaja, entre otras cosas, en desprogramar la polarización.

En este escalón se accedió en vez de tener que aceptar (la aceptación es una acción que hacemos a voluntad).

A partir de Unity 34, todo Es y lo que Es…es sin tener que hacer el esfuerzo o el trabajo de aceptación.

Todo simplemente Es. Si todo Es, ¿dónde está la acción? La acción está dada por todas y cada una de las cosas que experimentamos, desde el acto más simple al más complejo.

Unity 34 planta una rara y coherente semilla de no correr esta interminable carrera de la “resolución”. Es simplemente estar anclados en este equilibrio de la divinidad que Yo Soy. No acepto, sino que vivo lo que es como es.

Con esto planteado, ¿cómo es que se evoluciona? Esto de la resolución, entendido como un cambio, ha sido la zanahoria que el burro ha perseguido desde hace muchos milenios (juguete color anaranjado).

Si llegamos a la zanahoria es igual a obtener lo que queremos, pero la zanahoria está cada vez más adelante, cada vez más lejos y nosotros estamos ahí persiguiendo esta zanahoria en esta carrera eterna de la resolución.

Es en este sentido que Unity 34 destierra el impulso de la resolución. Pero, ¿cómo se evoluciona? ¿Cómo evoluciono si no resuelvo, si en apariencia no acciono? ¿Si no persigo ideales espirituales, culturales, mentales, emocionales, físicos?

Todo esto siempre ha sido el impulso que guió a la humanidad para avanzar. ¿Qué hago ahora? Simplemente, nos movemos en la experiencia, exploramos los distintos caminos.

Es más, ni siquiera estamos obligados a elegir un camino, podemos elegir más de un camino y, en esta multiplicidad, es que se abre la posibilidad de múltiples respuestas.

Claro, hay que desprogramar lo que estamos acostumbrados a hacer, que es resolver un problema y pretender tener una única solución y una única respuesta.

“Ahora, desde este equilibrio no polarizado, las respuestas pueden ser múltiples; por lo tanto, los caminos también.”

Lo que conocemos hasta el momento es esta frase que dice: “todos los caminos conducen a Roma, para llegar, hay que tomar un camino”.

Sin embargo, ahora todos los caminos conducen a Roma y podemos tomar todos, total vamos a llegar a Roma.

De cientos de caminos, en uno de ellos llegaremos en 3 horas, en otro camino llegaremos en 3 días, en otro 3 semanas, otro camino es un trayecto de 3 años, otro 10 años…la idea es recorrerlos a todos.

Ahora, nos vamos a centrar en “recorrer los caminos” y no en llegar, pues sabemos que vamos a llegar. Haremos todas las experiencias que podamos.

Esta acción de recorrer todos los caminos, la veníamos haciendo en varias vidas y ahora la podemos hacer en esta vida por la aceleración de conciencia que estamos viviendo en este momento.

Comparto una explicación de lo expuesto:

Nací para llegar a un punto y necesité nacer y morir cientos de veces para hacer todas las experiencias y exploraciones diferentes de llegar a este punto. Ahora, ya no tenemos que repetir el nacer y morir, sino que podemos hacer todo en simultáneo.

De hecho, aunque no nos demos cuenta, estamos haciendo un trayecto múltiple. Tal como hicimos la conexión con todos nuestros cuerpos, hacemos el trayecto lineal biológico… un trayecto álmico, un trayecto del Ser, un trayecto de El Puro. Hay distintos niveles de trayectos.

Nuevo nivel de contexto

  • Se reemplaza el “aceptar” por simplemente “Es”.
  • Dejamos de ver la llegada, la resolución de lo que sea, para explorar caminos, entendiendo que en todos vamos a llegar a la resolución.
  • Dejamos atrás el fijar objetivos basados en el menor tiempo, lo más rápido, lo más directo. Nos vamos a tomar el tiempo de ir a Roma en avión, barco, auto, bicicleta, caminando, corriendo y, también, en no ir a Roma.
  • Es poder transitar todas las posibilidades en la experiencia, sabiendo (esto lo da estar en equilibrio) que en todas las experiencias vamos a llegar a Roma. Con cualquiera de las experiencias que vayamos haciendo, vamos a llegar. 
  • Se resalta la experiencia, se resalta el recorrido de todos los caminos y no se elige uno por sobre otro, se eligen todos.

“Todo esto es soltar el único resultado y habilitar las experiencias en sí.”

¿Cuál es el rumbo?

Porque si no fijamos un objetivo, una meta, un rumbo, parece que no tenemos vida, parece que no vamos para ningún lado.

El punto aquí es que cualquiera sea la experiencia, en todas ellas estamos yendo hacia nosotros mismos. Estoy yendo hacia mí… Roma.

Si todo esto tiene que tener un objetivo, el cual no debería ser así por estar trascendido, este objetivo sería mi Ser, Roma.

¿Dónde está Roma? En mí mismo, es llegar a todo lo que “Yo Soy”… Dios, Roma.

Comparto una reflexión:

Como humanidad debemos buscar otra palabra que no sea “Objetivo”, pues estamos siempre creando la necesidad de resultados.

La polaridad está dada en que todas nuestras acciones tienen sentido basado en el fracaso o éxito, o sea, si tengo un buen resultado o no lo tengo.

La experiencia y exploración, si no tengo un buen resultado, es inválida; si tengo un buen resultado, es válida. En esto radica nuestra estructura mental y es por esto que estamos adictos a todo lo que tenga que ver con resultados-éxito. Con el éxito, nos sentimos con propósito y, además, hacemos que el recorrido tenga sentido.

Otra cosa que ocurre con el objetivo-resultado-éxito es que lo queremos sostener en el tiempo; sin darnos cuenta que ese resultado, responde a un tiempo, a un ciclo, a un principio de ciclo, a un final del mismo.

Buscamos extenderlo en el tiempo y no vemos que la energía de ese ciclo puede haber culminado, el recorrido puede haber culminado. Buscamos conservar lo que ya no tiene vida, en vez de expandirnos a nuevas posibilidades.


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