Episodio 28: Cuidado de mí mismo, de mí misma. - Alineacion Consciente

El Cuidado de Uno Mismo

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Episodio 28: Cuidado de mí mismo, de mí misma.

Introducción

Es clave saber cuáles son los cuidados que debemos tener en distintas situaciones o contextos, sean estos en ámbitos familiares, laborales, como así también, en los que interactuamos con nuestros amigos. 

En sí, debemos conocer cómo cuidarnos en todos los ámbitos.

Este cuidado debe estar ajustado a encontrar el punto de equilibrio en donde: ni nos perdemos, ni esperamos que otros nos entiendan y/o acepten, pero nos permite interactuar con el otro desde el respeto a nosotros mismos y también el respeto al otro, a la evolución del otro.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de cuidarnos y cuidar al otro? Todo está relacionado con el trabajo que venimos haciendo, si no somos conscientes de nuestra energía, no vamos a ser conscientes de la energía ajena; por lo tanto, no vamos a ver venir nada y, como no vemos que algo viene, esto que viene nos impacta de lleno. 

Es preciso tener en cuenta, es que al entrar en contacto con el otro, nos cargamos de su energía y con todo lo que eso trae aparejado. El cuidado de uno mismo tiene que ver con el conocimiento de uno mismo. Este conocimiento no pasa por sabernos alegres, de estatura mediana, dueños de una gran actitud, amigos fieles, entre otros.  En Unity 28, ese autoconocimiento no tiene relevancia. Aquí lo que importa es el conocimiento de:

  • La vibración en la que estamos.
  • El nivel espiritual en el que estamos.

Con estos datos es como vamos a cuidarnos en los distintos lugares en los que interactuamos. Veamos algunos ejemplos.

En el ámbito de la familia, puede ocurrir el caso donde venimos de una historia de evolución familiar; evolución que antes no existía, pero que ahora sí. Es una instancia que se observa en el caso de cónyuges, donde la pareja con la que convivimos no apoyaba ninguna actividad en la que nos involucramos, signando cada intercambio con juicios y prejuicios. En este tipo de vínculos, puede darse que la coherencia de nuestros actos desencadene un cambio de percepción y genere un acompañamiento por parte de esa pareja. Pero también, puede darse el caso donde nuestra familia no puede observar estos cambios y sostenga la creencia de que el camino elegido es una verdadera pérdida de tiempo; pensando: como hobby está bien, pero, ¿a dónde puede conducirte esto si el mundo real va por otro lado? 

Por más que busquemos cambiar la percepción de nuestros familiares, estos siguen sin poder ver y, por lo tanto, no acompañan el proceso de nuestro camino. Entonces, aquí se torna necesario conocer la vibración en la que estamos y saber en qué frecuencia está nuestro núcleo familiar; y, con esto, podemos pedir que entiendan o no entiendan. 

Pasa mucho con nuestros padres que dicen: “yo quiero que mi hijo o hija haga esto, aquello o lo de más allá, porque eso hace bien”; buscan a su manera cuidarnos; pero la hija o hijo solo quedan mirando o responden en negativa a lo que la madre o el padre dice, porque puede o no puede que sea el camino para ellos. La acción es respetarse y respetar al otro en su evolución.

Existen confusiones como las de abandonar nuestra familia por creer que son bajos energéticamente, o porque no son espirituales. No obstante, el camino no es por ahí, ya que elegimos este clan y cada detalle de nuestra vida. El punto aquí es que nosotros hemos dejado que ellos vivan nuestra vida y, por esa razón es que estamos perdidos. Podemos convivir con otro, pero esto no debe llevarnos a perdernos en el camino. También, es clave entender que tampoco nosotros tenemos que salvarlos, no venimos a salvar a nadie del clan. La acción es ocuparnos de nosotros y, si en todo lo que logramos avanzar repercute en nuestro entorno, bienvenido sea. 

Esta acción de “salvar” en la vieja espiritualidad está correcta,  pero en el nuevo contexto que vivimos se le llama “soberbia espiritual”. La idea de que tenemos que salvar al mundo, salir afuera a hacer desde nosotros un mundo mejor, salvar al que creemos está caído, eran de una espiritualidad normal, pero esto pertenece al viejo paradigma que caducó. 

En este nuevo paradigma, estas mismas acciones implican estar en “soberbia espiritual”. En este punto, puedes aplicar Unity 27, en donde a pesar de creer estar en una acción benevolente, la misma es una limitante en el nuevo paradigma. 

Solo tenemos permiso de actuar si el otro lo pide, pues el otro nos da permiso y nos pide desde su dignidad que lo acompañemos en su proceso. Nos pide que intervengamos en su proceso, ya no entramos intempestivamente por creer ser un salvador. No podemos intervenir en la vida de los demás por el hecho de creernos superiores o poseedores de las herramientas para sanar o avanzar al otro creyendo lo debe hacer de su vida. 

En este momento hay límites muy difusos. Cuidarnos y ocuparnos de nosotros antes era catalogado como un acto egoísta. Decíamos: “¡ah, claro! Ocupate de vos nomás, que el resto reviente”, “no te ocupas ni un minuto de nadie ¡que egoísta!”, “no miras a tu alrededor, no asistes a la gente que quieres, ¿la quieres?”. Hoy, el rol cambió: en esta nueva vibración el mundo cambia porque nosotros cambiamos; nosotros no vamos a cambiar el mundo, el mundo va a cambiar cuando nosotros cambiemos

Todo lo que podamos avanzar en nosotros mismos queda asentado en la conciencia, cada acción que hacemos se asienta en la memoria colectiva, y es de allí donde las generaciones que irán llegando tomarán datos para cambiar. 

Los que van a encarnar dicen: esta generación llegó hasta este punto; bueno, nosotros, la siguiente generación, vamos a continuar y avanzar. 

De esta manera se desarrolla el camino evolutivo, y se establece la evolución en generaciones. La generación de nuestros hijos o nietos hacen cosas que en nuestra niñez no hacíamos, ni existían. Para que ocurrieran nuevas formas, tuvo que pasar una, dos o tres generaciones que recorrieran su evolución. 

Ahora sabemos y, al mismo tiempo, tenemos la responsabilidad de que cada uno de nuestros actos queda impreso en la conciencia de la humanidad.  Estos actos son los que hacen que el mundo cambie. Si crecemos y maduramos, si cambiamos y evolucionamos, este ciclo queda impreso. Y, el que viene, va a convertir nuestro punto de llegada, en su punto de partida.

Otro ámbito donde tenemos que cuidarnos, de forma particular, es en nuestras relaciones con amigos. Este es el ámbito donde más fácil nos perdemos y, a la vez, es el ámbito donde menos nos cuidamos a nosotros mismos. 

En la actualidad, el ambiente de nuestros amigos es un marco de referencia muy fuerte para el ser humano. A nivel del inconsciente, generalmente en estos grupos se libran grandes batallas de egos, batallas de éxitos, de fracasos, batallas de todo tipo. En estos ámbitos entramos en comparaciones que estimulan competencias, estimulan luchas donde se delibera: ¿Cómo puede ser que aquel tenga todo y yo no tenga? ¿Cómo puede ser que mi amig@ se puso de novi@ con un muchacho 10 años más joven que ella, y yo no tengo esa suerte? ¿Cómo puede ser que tenga un cuerpo de modelo de pasarela y yo no? 

Todo este tipo de comparaciones y de luchas hacen que no nos cuidemos. Hay que comprender que la experiencia que cada uno vino a hacer es única y personal, no es de nadie más, no es de otro. Incluso, si vinimos a hacer una vida como mediocre: ¿Cuál es el problema? En algunas oportunidades se experimenta tocar fondo y llegar a situaciones límites y pesadas; en otras, se experimenta desde la vieja mirada dual de exitismo y, también, mientras están los exitistas, también están los mediocres. 

Entonces, cabe preguntarse: ¿Cuál es el problema de todas estas experiencias, si todas ellas están permitidas y transitarlas es al mismo tiempo cuidarse? ¿Por qué todo esto es cuidarnos? 

Existe en este momento un cambio de óptica. Un cambio donde inclusive el mediocre es el más exitoso, porque se encuentra en un punto medio: no está peleando la punta del éxito ni está perdiendo el partido… está en el medio. Y, este que vive en el medio, inclusive tiene liviandad para moverse, pues su compromiso con el entorno lo tiene sin cuidado, no corre en ninguna carrera. Cambia la óptica, ¿verdad?

Desde esta nueva vibración se nos pregunta: ¿Quién les dijo que el mediocre es un fracaso? Los extremos son los que están en la dualidad y son los que están fracasando a la hora de entrar en la nueva humanidad. Pero todos aquellos que vinieron a hacer la experiencia del punto medio, y que la humanidad llama mediocres, son los que están en el camino y es un buen camino. 

¿De dónde saca el ser humano que este camino no es un buen camino? Todos aquellos que no están ni del lado del éxito, ni del lado del fracaso y están en el camino del medio son los favorecidos de esta nueva etapa. 

Esta lucha no se da en la familia, ni en el trabajo; porque en el trabajo, si cumplimos con el objetivo, estamos relativamente bien con el trabajo; y en la familia, si uno cumple el rol que tiene asignado, también estamos relativamente bien, salvo que este rol está fuera de orden de la misma. 

Cuidarnos significa que estamos a cargo de nuestra propia evolución, en el camino único y particular que nos pertenece. Pero… ¿Tenemos que vivir con el exterior? Si, y allí es donde debemos tener nuestros recaudos de ver cómo vamos a interactuar con distintas frecuencias que no son las nuestras, respetando nuestra evolución primero y, conjuntamente, la del otro. 

El objetivo es mirar todos estos círculos que tenemos de familia, amigos y trabajo sin pretender influenciar y sin dejar que nos influencien. Aquí es de suma importancia el observador que somos, ya que nos permite delimitar quiénes somos nosotros desde lo energético y desde donde nos movemos. 

Cada acto de respeto que tengamos hacia el otro, se imprime en la conciencia colectiva. Pero también, cada acto de falta de respeto que hagamos hacia el otro por tomar un papel altruista, también se imprime en la conciencia.

En este nuevo contexto y vibración, se concibe a la religión, la política, los guías, los maestros y a los líderes como grandes manipuladores… ¿Cómo llegamos a esta observación? Alguien vio más allá de lo que la generación anterior vio y dijo: “esto no es espiritualidad, esto no es política, esto no es economía y quedó impreso en la conciencia colectiva humana”.

Entonces, en este UNITY 28, la impresión que vamos a hacer es ser amable conmigo y ser amable con los demás, respetarme y respetar al otro, cuidarme y cuidar al otro.

Esto no significa que no podamos hacer una excepción si el otro me lo pide. Pero, significa que vamos a evaluar qué es lo que nos está pidiendo antes de acceder. Si el otro nos pide que resolvamos su vida, a ese pedido le diremos que no. Respondiendo: que podemos acompañarlo, pero no podemos aprender la experiencia por él o ella. 

“Cuidado con subirse al pedestal espiritual de creernos más que el otro y de creer saber cómo es que vamos a salvar al mundo”

El referente de la nueva vibración sabe que se hace camino al andar, porque sabe que cada uno de nosotros es una chispa divina. Y, también sabe que tenemos nuestra propia individualidad y hemos venido a experimentar ciertas cosas y de ciertas formas.

Otro límite difuso que se presenta es el para qué practicamos técnicas, profesiones, métodos… Por ejemplo: ¿para qué aprender Reiki, Registros Akashicos, Biodescodificación y Alineación Consciente? Son caminos que tomamos y cada camino es al mismo tiempo un camino de autoconocimiento. 

Cada camino es un indicador que nos habla de quienes somos, caminos que indican que vamos avanzando, caminos que no son soluciones mágicas y todopoderosas. El camino que tome cada uno está bien y es perfecto para el caminante que somos. Así sea que en este camino nos toque equivocarnos, nos sirve para esto mismo: equivocarnos y descubrir 10.000 formas diferentes de hacer que las cosas no resulten, hasta encontrar la que resulte y en todo el recorrido recordarnos a nosotros quienes somos. 

Entonces, y ya finalizando, para saber cómo cuidarnos debemos preguntar: ¿Quién soy yo? Y vernos como los mapas satelitales de nuestros teléfonos inteligentes, desde arriba hacia abajo, de un plano general para luego acercarnos más hasta llegar a un punto en particular. La pregunta debe llevarnos al punto de uno mismo: conocer la vibración en la que estamos (nivel calibrado), el nivel espiritual, si estamos en modo soberbia o autorreferente… y con esto interactuar en el mundo, cuidándonos y cuidando al otro.

IMPORTANTE

Recomendación para las personas que llegan por primera vez a Unity

Quizás eres de las personas que va a hacer por primera vez Unity y puede que quieras participar de los encuentros que se hacen en vivo los domingos de por medio, como también recuperar episodios de Unity anteriores. Nuestra recomendación es la siguiente:

En Unity se gestionan altos niveles vibratorios, esto hace mover o retirar estructuras que movilizan de forma muy intensa y profunda los aspectos que cada persona tiene. Puedes participar de los vivos de Unity, pero NO REALIZAR la práctica posterior de 14 días de los protocolos. 

Si estás empezando el recorrido, tu camino debe empezar en Unity 1 y cumplir el recorrido debido.

Preparación para el Protocolo

Se recomienda hacer cada uno de los protocolo durante 7 días, tres veces al día. Como es un protocolo que amplifica nuestra energía, puedes hacerlo en el momento y horario que elijas.

Recomendaciones:

  1. Para la activación de este protocolo necesitarás un vaso de agua para beber antes, durante y al finalizar el protocolo. El agua impregnada con la energía del protocolo colabora a fijar la nueva frecuencia y el cambio de percepción.
  2. El equipo reproductor debe tener una buena conexión de banda ancha a internet.
  3. Escuchar los protocolos con auriculares.

Acciones:

  • Inicias tomando agua a tu requerimiento.
  • Ponte los auriculares y simplemente repite el protocolo en primera persona y en voz interna. Puede que te duermas al momento de realizar el protocolo, está bien y no hace falta hacer el protocolo nuevamente por haberte dormido.
  • Una vez terminado el protocolo puedes volver a beber agua y seguir con tus actividades.

Si tienes alguna duda, contáctanos por:

Protocolo

Protocolo 28 – Primera parte

Segunda Parte


INFORME UNITY

Controversia, contradicciones y nebulosas

Con Unity 28 se activó la contradicción…está bien que esto ocurra porque todavía estamos bajo la influencia y orden del viejo paradigma

¿Qué decía el viejo paradigma? Que el otro nos tiene que reconocer para  nosotros sentirnos reconocidos. Incluso dentro de todas las disciplinas científicas y holísticas,  se buscaba la referencia del otro como nuestro espejo, si nos molestaba su actitud en cierto aspecto decíamos: ¿no será que este aspecto hay que trabajarlo porque nos molesta

Esta era la manera de referenciarse y reconocerse a sí mismo. Era a través del otro, en la relación con todo otro. 

Aquí aparece la primera contradicción: ¿Cómo puede ser..? Si todo este tiempo me dijeron que me tenía que mirar a través del otro. Sostenían que si el otro decía que era una buena persona le tenía que creer; o bien,  si el otro me decía que era una persona caprichosa, a este capricho lo tenía que trabajar, porque se me estaba mostrando un aspecto poco pulido, poco trabajado en mi. 

En este sentido entramos en contradicciones y van a surgir muchas preguntas orientadas a dar claridad a esta nebulosa en la que nos encontramos. Nebulosa generada por Unity 28, pues estamos justo en el horizonte que genera el viejo paradigma y el nuevo paradigma

Es en este horizonte surgen también otras contradicciones y planteamientos como por ejemplo: ¿Cómo se que soy una mujer o un hombre si no tengo un referente externo que diga que soy mujer u hombre?  Y a partir de ese interrogante… ¿Cómo debe ser una mujer o un hombre? Ya que la mujer y el hombre que somos hasta el momento lo aprendimos de la referencia externa.

En Unity 28 se activa el inicio del camino de la autorreferencia, camino que al principio va a ser difícil de explicar porque nos tenemos que autoreferenciar y reconocer, ya no a partir del cristal u óptica del otro, sino a partir de nosotros mismos. 

¿Por qué esto ahora cambió? Se debe a que la acción y experiencia del otro nunca va a ser igual a la propia. A pesar de que sus actos nos involucren o sean una reacción a los nuestros, a pesar de que podamos o no coincidir en algunos puntos, dos experiencias nunca van a ser iguales, sino únicas. 

Si así fuera, podríamos afirmar que, por ejemplo, todos los que son hijos únicos serían y actuarían iguales; o que todos los que tuvieron padres abandónicos serían y actuarían iguales; y hasta que todos los que nacieron en barrios carenciados serían y actuarían iguales. Esto nunca fue así, aunque el ser humano siempre se empeñe en establecer modelos que nuclean a iguales. Todos estos modelos la mayoría de las veces condicionan nuestra singularidad. 

Un ejemplo claro de esta situación es el modelo establecido que plantea que “el que nace pobre muere pobre”. Un modelo que constituye un condicionante externo que ha limitado y ha impedido el desarrollo personal.

Estos modelos están a nivel familiar, social y construyen una cultura en la cual estamos envueltos. También desarrollan creencias que se vuelven condicionantes al momento de querer superarnos. 

Veamos un ejemplo. El grupo de personas con las que convivimos dicen que “soy irresponsable”. Esto puede ser en un aspecto de la vida o en varios, ya que las personas tendemos a generalizar la información que recibimos del exterior. El caso es que tanto nos dicen que “somos irresponsables”, que al final se termina actuando desde la irresponsabilidad. 

El punto ahora es buscar cómo nos vemos en este mundo… ¿cómo me veo yo en este mundo? Y la respuesta de este verme debe ser dada sin la referencia externa. 

¿Cuándo siento incomodidad con alguna acción que he llevado a cabo? ¿Cuándo no? ¿Cuándo, por más que creo que voy por el camino correcto e incluso sabiendo que todo va bien, siento incomodidad…vacío? 

“En la dinámicas del mundo de la espiritualidad se tiene como creencia que si hacemos todo bien, las cosas nos tienen que salir bien. Esto no es así, nunca lo fue y ni lo será. Hay muchos conceptos y creencias que hay que dejar que se caigan, para empezar con lo nuevo, adentrándonos en la transición en la que nos encontramos entre el nuevo y el viejo paradigma”.

La autorreferencia también implica trabajar nuestro vacío existencial. Este vacío existencial surge y se crea al haber estado toda nuestra vida haciendo acciones alineadas a la referencia exterior y, en estos tiempos de cambio de vibración, cada una de esas acciones nos muestra el vacío. 

Lo tenemos todo: una casa o varias, familia, una profesión o actividad económica por idoneidad…tenemos la cuenta de banco bastante bien equilibrada; estamos bien en todo, pero al final del día vemos todo esto y sentimos una soledad que se traduce en vacío. 

Hay un vacío interno y queremos resolver esto metiendo acciones, actividades, cosas, funcionalidad, pero igual nada de esto llena, nos sentimos incómodos. Esto sucede así se cumpla a rajatabla lo que la sociedad indica como éxito.  

¡Toma conciencia! Todos estos son lineamientos de una referencia externa, no tienen que ver con nosotros. Podemos tener belleza, juventud, familia, fortuna, salud y una lista interminable. No obstante, hay un común denominador que es sentir la incomodidad del vacío interno que no logramos llenar. Situación que  habla del proceso que hemos venido haciendo como cultura humana de accionar y hacer en torno a la referencia con el afuera. 

A lo mejor tenemos que hacer las mismas cosas, pero estas deben estar ancladas y salir desde nuestra autorreferencia, desde el reconocimiento de que cada paso que damos tiene que ver con nosotros y de cómo nos sentimos en el proceso… de sentir cómo vamos vibrando en el mismo, cómo vamos experimentando y sintiendo estar presente en nuestra vida, decisiones y experiencias. 

Todas estas son acciones ausentes en la mayoría de los seres humanos, pues la acción que existe es la de referencia exterior. Lo sentimos cuando surge dolor con las críticas o aliento cuando alguien nos felicita. Estamos siempre presos del afuera, si el otro nos referencia como una persona linda, este otro es quien tiene el poder de ponernos dentro de un parámetro, que nos inyecta un entusiasmo momentáneo dado por una reacción química de adrenalina. Y nos volvemos adictos a tener esta adrenalina pasajera que se activa cada vez que llega un elogio. 

Nunca se planteó la salud individual, cada uno en el cuerpo que tiene, ya sea delgado, gordo, fibroso o blando… en este cuerpo que tenemos. Para tener autorreferencia tendríamos que orientarnos a cómo nos sentimos con el cuerpo, osea, si nuestro cuerpo se siente bien por más que no responda a la referencia externa: ¿Cuál es el problema? ¿ Dónde está el problema? El problema está en que nos referenciamos con el afuera. 

Si entramos en nuestro cuidado y respeto y hoy, por ejemplo, tengo ganas de comer carne, lo hago porque el cuerpo lo pide y se siente bien con esta acción. Y si mañana pide comer verduras y que estas sean orgánicas, las como porque el cuerpo me lo pide. Lo mismo si en invierno me pide chocolate y en verano me pide helado. 

Este es el tipo de referencia que debemos iniciar en nosotros y que Unity 28 instala. ¿Qué siento yo? Y si me escucho o no me escucho. Sepamos que en cuanto mi cuerpo pide algo y digo: “no, no, no, esto me engorda”; “no, no, no esto me sube el colesterol”, “no, no, no me voy a poner esta ropa porque no está de moda o no es elegante y yo quiero parecerme a cierta referencia”… lo que estamos olvidando es “como nos sentimos”, si estamos cómodos y bien con nosotros mismos. 

Lo mismo sucede si no escuchamos a nuestro cuerpo, cuando necesita actividad física o ciertos alimentos, entre otros. O bien, si necesito un momento de soledad y no me lo doy…si me obligo a ir a una reunión familiar, social, evento laboral porque estoy en la obligación de hacerlo. 

De esta manera, empezamos a hacer costumbre cosas que no queremos hacer, pero que debemos hacer y ser porque lo dice la referencia externa. Unity 28 viene a derribar el deber ser externo.

¿Todo esto debe tener un límite? ¿Debe tener un equilibrio? Si. Porque si hoy sentimos que nos hace bien agredir a nuestro vecino físicamente, nos fuimos del límite, no es por ahí la acción. Hay ciertos límites que son necesarios, pero si podemos reconocer la ira como parte de nosotros, si podemos hacernos responsables de la ira y podemos trascenderla, podemos reconocer a esta emoción como algo que no nos genera bienestar. La ira es nuestra, pero sentimos que no genera bienestar, por lo tanto la transmutamos y buscamos nuestro bienestar, nuestro propio equilibrio, que puede no ser el equilibrio de nadie más, pero si es mi propio equilibrio.

Esto de nuestro propio equilibrio pone atención en otro aspecto: estar mirándonos todo el tiempo… ¿no será egoísmo? ¿acaso no estamos mirando todo el tiempo nuestro ombligo? No, pues lo que estamos haciendo es estar en coherencia con nuestra propia experiencia. Todo esto no invalida que estemos en la sociedad, que ayudemos a otros si estos nos lo piden y si está en nosotros poder ayudar, colaborar o servir. No es un ayudar de forma altruista por estar al servicio y por esa razón dejamos de vivir nuestra vida para vivir los problemas del otro, no es este el camino. 

Era el camino que veníamos haciendo, en donde somos buenos porque siempre estamos haciendo cosas por lo demás, mirando el ombligo del otro. Habría que preguntar: ¿Alguna vez esta persona tan buena hizo algo para sí mismo desde los nuevos paradigmas que Unity 28 activa? ¿Alguna vez respetó algunas de sus necesidades y pidió ayuda? En ausencia de estos interrogantes y acciones, es que se obtuvo siempre la referencia de ser buena persona por estar siempre pensando y accionando para otros. 

¿Cuándo dedicamos NUESTRO tiempo para vivir NUESTRA vida? Ocurre que, de tan buenas personas que somos, perdimos nuestra actual encarnación, porque veníamos a hacer una cosa y estamos haciendo otra; y por esto, quizás tengamos que volver en la próxima encarnación a hacer lo que en esta teníamos que hacer, implorando a la vida, la próxima, que no se cruce un referente y nos diga de nuevo que buena persona que somos y el ciclo de referencia externa empiece de nuevo…

Hay contradicciones, ¿verdad? Es que venimos de un paradigma y ahora estamos trabajando en iniciar otro donde las viejas estructuras caen como las que se mencionaron en este texto. Entonces, para el desarrollo de uno mismo, para el cuidado de uno mismo, debemos saber quienes somos, pero no en función de lo que el otro nos dice. 

El otro tal vez si nos muestre aspectos que tengamos que trabajar, no se está diciendo que no a esa mirada, porque en esta interacción con el otro nosotros también vamos haciendo experiencia. Por ejemplo: un día estallamos de ira en una dinámica con el vecino y por resolver algo interno, en otro momento cuando nos encontramos con el mismo vecino manejamos la situación de otra manera y nos decimos: ¡Qué bien que maneje la situación! ¡Qué bien me hizo poder hablar! Antes esta posibilidad no existía, pero el ajuste que hice lo permitió, ¡se ve que estoy aprendiendo! 

Una relación así con nosotros mismos muestra cómo vamos en la experiencia y la respuesta la vamos encontrando en nosotros. Este estar con el otro no quiere decir quién soy yo, necesitamos del otro para hacer la experiencia.

La evolución ahora es personal, no es del otro hacia mí. Nosotros tenemos que descubrir quienes somos y observar y analizar qué nos pasa en la relación con los demás. 

Analizar una acción con alguien o algo al estilo de este ejemplo: “Bueno, en esta acción hice algo que no quería. ¿Por qué lo hice? Y bueno, tome una decisión, pensé que era la mejor opción… ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera hecho de otra forma? No lo sé, hoy me salió esto, mañana pruebo hacerlo de otra manera para ver que pasa, veré si me va mejor o peor que la decisión que ya tomé y que me trajo a este punto”. 

La experiencia que tenemos en todas nuestras relaciones debe partir de nosotros y hacia nosotros, observar cómo nos vamos viendo, cómo nos vamos dibujando, cómo nos vamos sintiendo y, con esto, donde tenemos que ajustar y equilibrar si toca hacer. También, ver qué situaciones nos desequilibran, por qué nos desequilibran, de dónde viene este desequilibrio..de afuera, o sea del otro, o desde nuestro interior. 

Unity 28 es complejo de explicar, esto es así, el viejo paradigma y el nuevo paradigma son dos membranas de realidad cuyo horizonte de uno y del otro no está claro aún, están entremezclados formando una nebulosa y nosotros estamos dentro de esta nebulosa buscando la claridad. Estamos y vamos a seguir estando en esta nebulosa e iremos dando claridad partiendo desde nuestro interior, desde nuestra autorreferencia.

Unity 28 es controversial, nos conecta con la contradicción del viejo paradigma y el nuevo paradigma… pero, ¿Cómo se construye una nueva historia sin dejar la anterior atrás?


Ejercicio diario

La consigna es descubrir cuál es la frecuencia más constante en la que te mantienes. Como siempre estamos subiendo y bajando, podemos observar cuáles son las frecuencias en las que bajamos, o bien observar si cuando vamos a un lugar y salimos de él estamos sin energía o incluso si en ese lugar sentimos que nuestra energía comienza a bajar. 

Para llevar a cabo el ejercicio, podemos indagar con las siguientes preguntas:

  • ¿Qué pasa en este contexto? (persona, grupo, familia, trabajo)
  • ¿Por qué cedo mi energía?
  • ¿Por qué creo que la única forma de estar con el otro es dándole lo que es mi vital energía?
  • ¿De qué otra forma puedo interactuar sin ceder mi energía?
  • ¿Cómo es que me envuelvo o me pierdo en este contexto? ¿Es porque compatibilizo con la energía que hay en el lugar, o con las personas?

Si nuestro estado permanente no es de ansiedad, y me sucede que con la llegada de cierta persona o al estar en ciertos lugares observo que la ansiedad brota, acabamos de descubrir que hay un desequilibrio energético. Para identificar el desequilibrio, te proponemos usar el Pulso Consciente en estas situaciones:

Pulso Consciente

  • Esta ansiedad, ¿es mía?  Si o No.
  • Si estamos en un lugar, ¿Pertenece al lugar? Si o No.
  • Si hay personas, ¿Pertenece al grupo de personas aquí presentes? Si o No.
  • ¿Pertenece a xxx persona?  Si o No.

Con estas preguntas podemos ver si estamos mezclando nuestra energía con el lugar o las interacciones con otras personas. Además, nos damos cuenta que no estamos en nuestra frecuencia más constante. 

Al detectar de dónde viene el desequilibrio, de forma automática se restablece nuestro equilibrio. De no ocurrir el restablecimiento, es decir, si permanecemos en desequilibrio, debemos ver que es lo que tenemos que equilibrar en nosotros. 

Restablecer nuestro equilibrio es una acción responsable, pero lo que solemos hacer es alejarnos de los lugares y las personas. La acción no es ponernos un cartel luminoso que indique con quien me junto o no, a qué lugar voy y donde no. O si debo dejar el trabajo en el que me encuentro porque aniquila mi energía. 

Seguramente, por ejemplo, habrá situaciones en las que dejar el trabajo es una acción correcta porque significa un paso en nuestra vida para seguir avanzando. También, habrá situaciones en que dejar nuestro trabajo no signifique un paso en nuestra vida y la acción que debemos hacer es no perdernos allí dentro. Todo depende de lo que cada uno vino a hacer aquí y de cómo se va avanzando. Entonces, no hay que generalizar. 

¿A qué viene esto de no generalizar?  Por ejemplo: si sentimos ansiedad en un lugar, la lógica que hemos adaptado para sobrevivir es que no debemos estar allí, esto es generalizar. La acción es resolver activamente lo que está ocurriendo: habrá casos en donde la acción es que ya no es necesario estar en ese lugar en particular, pero para ver esta conclusión debemos hacer algo previo, equilibrarnos y, desde el equilibrio nos daremos cuenta con claridad que se cerró un ciclo, si fuere el caso, con el lugar o relación con otro y nos toca retirarnos para avanzar. 

Volvemos al ejercicio

Para reforzar lo que acabamos de mencionar, te invitamos a que, también de forma diaria, te preguntes: 

¿Qué relaciones me provocan angustia, ansiedad, cansancio, irritación?

Observa las pesadillas: ¿En donde estuvimos o que actividad hicimos antes de dormir en la noche o en la hora de la siesta y tenemos pesadillas? ¿Con quién estuve? Busca lugares y personas.

Estas preguntas son claves para observar la dinámica y la frecuencia energética, para luego poder entender lo que está sucediendo y con esto ya saber cómo cuidarnos. 

Recuerda…¿De qué nos tenemos que cuidar? De no perdernos en el intercambio que hacemos en todos los ámbitos de la familia, trabajo y amigos.

¿Por qué? Esta acción ya nos encamina a la 5ta dimensión, que significa convivir permitiendo que el otro haga su experiencia y nosotros hacer nuestra experiencia sin perdernos. En síntesis, esta es la gran clave al cuidarnos.